Autor: LEO MELLADO

Mercedes-Benz presentó en Chile la actualización de la cuarta generación del Clase A. El modelo se ofrece en dos versiones: A200 Progressive y AMG Line, tanto en carrocería hatchback como sedán.

Cuentan con un motor turbo de cuatro cilindros en línea de 1,3 litros, 163 hp y 270 Nm de torque. La transmisión es automática de siete velocidades.

Según la marca, la versión hatchback alcanza los 100 km/h en 8,2 segundos. El diseño exterior del modelo registra cambios sutiles, como el capó inclinado hacia adelante con líneas sobresalientes y “nariz de tiburón”.

La parrilla frontal tiene un nuevo patrón de estrella de tres puntas y focos led. Las llantas a ras del exterior, con ocho diseños adicionales de hasta 19 pulgadas, y el nuevo difusor y focos rediseñados en la parte trasera completan las mejoras estéticas.

El diseño interior tiene un nuevo volante, terminado en cuero napa de serie. Este combina con la consola central rediseñada que incluye una pantalla estándar de 10,25”, mientras que la del panel de instrumentos tiene las mismas dimensiones. De igual forma, dispone de un sistema de iluminación nocturna personalizable con 64 colores y juegos de luces. La marca también destaca la presencia de un techo corredizo panorámico y de asientos con tapizado de cuero Artico grabado “en tres dimensiones”.

Otra novedad es que ofrece la última generación del sistema de infoentretenimiento MBUX. La nueva Clase A de Mercedes-Benz cuenta con un completo equipamiento de seguridad, que incluye funciones activas y pasivas. Destacan el sistema de frenado de emergencia autónomo (AEB) para peatones y ciclistas, y el control de velocidad. Además, el sistema de frenos AMG mejora la deportividad y seguridad.