Autor: Leo Mellado

Mientras las primeras unidades del Land Rover Defender ya vienen rumbo a Chile directamente desde la planta de Nitra, en Eslovaquia, Rodrigo Espinoza, gerente de Jaguar Land Rover en nuestro país adelanta qué deberemos esperar de un modelo totalmente nuevo, pero que hereda el nombre de uno de los todoterrenos más prestigiosos de la historia.

Estos ejemplares llegarán al país a fines de este mes exclusivamente en su carrocería 110 (la más larga), en tres versiones y más de 170 accesorios. Contará con una variante de entrada, denominada S, que incorpora un motor bencinero de cuatro cilindros turbo con 300 hp; mientras que las otras dos alternativas, llamadas SE y First Edition, portan un motor bencinero de 6 cilindros de la gama Ingenium cuya potencia llega a los 400 caballos. Este propulsor es de hibridación liviana, lo que asegura potencia con menor consumo.

El nuevo Defender, señala Espinoza, “es un todoterreno que viene a cambiar el concepto de la aventura que transmitió por años el Defender tradicional”. Esto porque presenta una nueva propuesta de diseño y confort, en la que el vehículo fue repensado para que además de su capacidades off road, pudiera “entregar las mejores sensaciones de manejo”.

Esto significa, a juicio del gerente, que el Defender completa el line up de la marca inglesa ofereciendo un modelo muy cometente fuera del camino que “sin dejar de lado a los amantes de la tradición… pero a su vez, avanza hacia el futuro buscando una nueva propuesta de diseño para acercarse a un público más amplio y global”.

De hecho, Espinoza afirma que el modelo fue desarrollado desde cero con el objetivo de ser el mejor 4x4 de la marca. “Con más de 45 mil pruebas y 1,2 millones de kilómetros recorridos antes de su estreno, el Defender de nueva generación se transforma en un verdadero ícono para el futuro de la marca”, sostiene.

A nivel de estructura, el modelo está construido sobre la plataforma D7x, la misma que utiliza el Discovery, pero mucho más rígida. De esta forma, el modelo es más resistente, durable y tiene mejor rendimiento en terrenos difíciles.

Incluye el Terrain Response 2, un sistema avanzado que gestiona la tracción de acuerdo a la superficie por la que de va a circular, que según el ejecutivo, es mucho más eficiente que el instalado en otros Land Rover. “Además, hace su debut en (el) New Defender la opción de configurar el sistema Terrain Response, lo que permite a los conductores personalizar los modos de conducción disponibles del vehículo”.

Además, incluye el nuevo modo Wade, que permite que el vehículo perfeccione su funcionamiento, adapte su suspensión y alcance los 900 milímetros de capacidad de vadeo, el mejor registro de toda la gama.

Con todo, basta un vistazo para darse cuenta que este Defender dejó muy atrás el diseño rudo y sin contemplaciones que lo caracterizó históricamente y asume uno mucho más urbano. No obstante, indica Rodrigo Espinoza, “es el Land Rover más capaz en terrenos adversos y derriba todos los límites que la nieve, el barro, la arena y las rocas le puedan presentar; y al mismo tiempo, podemos ver a un SUV con niveles de comodidad y diseño superior, perfecto para la ciudad y la carretera”.

El anterior Defender dejó de venderse en Chile en 2015 y de éste se vendían unas 30 unidades anuales. Con el nuevo, Land Rover espera duplicar esa cifra. Los precios partirán en US$84.900.