Autor: Leo Mellado

Un eterno de nuestras calles y malos caminos se renueva. Mitsubishi mandó al cirujano plástico a su Montero Sport y lo ha dejado listo para enfrentar a su dura competencia durante los próximos años.

Tratándose solo de una actualización y no de un modelo nuevo, los cambios son esencialmente cosméticos y de reconfiguración del equipamiento en la gama. Además, la amrca representada por SKBergé, decidió abandonar las variantes a gasolina y concentrarse exclusivamente en las diésel, todas ellas propulsadas por el mismo motor de 2,4 litros y 178 hp que se le conocía.

Del mismo modo, conserva las opciones de transmisión manual de 6 cambios o automática de 8, así como las alternativas de tracción 4x2 y 4x4.

Hablando de lo estético, la novedad más obvia es el rediseño del frontal, que ahora es todavía más abundante de cromados, pero incluye una parrilla inferior apanalada más amplia y unos realmente enormes conjuntos luminosos en la parte baja para albergar intermitentes y neblineros. Mientras que en la parte trasera los creativos de la marca nipona decidieron hacer caso a lo que parece haber sido un clamor de la multitud, que era acortar los focos posteriores.

Hay además detalles cromados en las manillas de las puertas y en otros sitios, así como una nueva pisadera lateral situada 30 mm más arriba, lo que será útil a los amantes del todo terreno pues mejora el ángulo ventral en alrededor de 3%.

Con todo eso, el modelo termina siendo 40 mm más largo (llega a los 5.825 mm en total) y 30 mm más alto (ahora 1.835 mm). La distancia entre ejes y la anchura, en cambio, se mantienen.

Por dentro el esquema básico se mantiene, si bien se mejoraron los materiales de las tapicerías y del panel delantero. La diferencia más notable es a posibilidad de contar con una pantalla táctil para la gestión del infoentretenimiento de 8 pulgadas en lugar de las 6 anteriores, compatible con Car Play, disponible para las versiones automáticas. Estas últimas también traen instrumental digital y clavijas para el paso de cambios en la columna del volante.

Asimismo, dispositivos de seguridad como el control electrónico de estabilidad, el asistente de partida en pendiente, el control de estabilidad del remolque y el control de asistencia de frenado, que antes se reservaban para las variantes más completas, ahora son estándar.

Las versiones 4x4 tiene un sistema de gestión que puede variar el torque en las ruedas para adaptarse a las condiciones de la superficie sobre la que se circula, característica que encantará a los aficionados al off road.