Autor: Leonardo Mellado

Es difícil determinar cuál de estos dos modelos es más emocionante.


Nada mejor que una carretera despejada hasta el horizonte para disfrutar de las capacidades de los Porsche 911 Carrera S y 4S. Las rutas del Norte Chico son ideales para esta tarea y a partir de esta experiencia se pueden obtener interesantes conclusiones.
Con el Porsche 911 Carrera 4S conviene tener en cuenta las ventajas de la tracción total, como la mayor seguridad y facilidad de conducción, aunque por contra el peso aumenta en torno a 50 kg. También se mejoran las cifras de aceleración. Los consumos, si bien aumentan, lo hacen de forma casi inapreciable respecto del apreciado en el Carrera S.

En nuestro recorrido, se lograron rendimientos de entre 8,5 y 9,5 km/l con cifras algo mejores para el Carrera S, evidentemente porque este Último solo tiene tracción en el eje trasero.
En el Porsche 911 Carrera 4S el sistema de tracción total PTM mantiene el embrague de accionamiento electrónico para el eje delantero, si bien se ha optimizado su funcionamiento para conseguir una respuesta más rápida y un reparto de par entre ejes más eficaz.

Los motores de la generación anterior dejan paso al nuevo bóxer de 3 litros alimentado por dos turbocompresores. Se trata, por tanto, de un motor más sencillo y económico. Se declaran 420 CV tanto para el Carrera S como para el 4S, lo que supone una amplia mejora respecto a los bóxer atmosféricos que sustituyen. Por ello, el nuevo motor 3 litros turbo sorprende por su extraordinario desempeño. Tiene un tacto muy parecido al de un motor atmosférico de mayor cilindrada y es capaz e estirarse sin problemas hasta 7.500 rpm que es cuando se produce el corte de inyección. El empuje es en todo momento muy consistente y su capacidad de respuesta impresiona.

El 911 Carrera 4S que estaba disponible para este recorrido era una unidad dotada de paquete Sport Chrono, así como de un eje trasero microvirante, que hasta los 50 km/h tuerce las ruedas posteriores hasta en 2° en sentido contrario a las ruedas traseras para mejorar la maniobrabilidad. Entre esta velocidad y los 80 km/h es neutro y por encima de esta velocidad gira en el mismo sentido de las delanteras para apoyar la estabilidad en curvas rápidas.

Esto supondría una ventaja significativa en la agilidad del Carrera 4S sobre el Carrera S, pero en las vicisitudes de la Ruta 5 es difícil verificarlo, más que nada porque el Carrera S también dobla como los dioses.
La caja de cambios de ambos modelos es de doble embrague PDK, de siete marchas muy bien escalonadas.
En los nuevos Porsche 911 Carrera las suspensiones también se retocaron para conseguir un comportamiento más deportivo y un confort de marcha superior. Como ya es tradicional en este modelo, las suspensiones están prodigiosamente bien compensadas para que no cedan nada en las curvas de alta velocidad, sin ser incómodas cuando se circula a velocidades urbanas.


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