Autor: AP

El coronavirus ha obligado a cancelar planes de negocios en todo el mundo, pero los esfuerzos de Europa en el sector de automóviles eléctricos no es uno de ellos. La venta de coches eléctricos e híbridos se ha sostenido mejor que el mercado en general en medio de una profunda recesión, principalmente gracias a la acción de los gobiernos.

La Unión Europea está procediendo con un cambio radical en el sector del trasporte como parte de las gestiones del bloque de 27 naciones para combatir el calentamiento global. Bajo presiones de los reguladores, los fabricantes están lanzando una serie de nuevos modelos eléctricos para poder satisfacer los requerimientos de emisiones que entran en vigor el próximo año.

Los modelos que funcionan con baterías se están volviendo más asequibles, especialmente porque son respaldados por substanciales subsidios gubernamentales. Mientras cae la venta de vehículos de combustión interna, la demanda de eléctricos e híbridos ha sido estable o se ha incrementado, de acuerdo con estadísticas recientes.

En Estados Unidos, en contraste, la adopción de los vehículos eléctricos marcha más lentamente, en gran parte debido a la incertidumbre por la regulación.

La porción del mercado para coches eléctricos e híbridos subió considerablemente en los principales mercados europeos en la primera mitad del año, incluso aunque los concesionarios cerraron en marzo y abril debido a la pandemia de coronavirus. Alemania registró un aumento de 8,4%, comparado con 2,4% un año antes, mientras la venta general de autos cayó 35%. Francia tuvo un alza de 9% en los vehículos eléctricos, comparado con 2,5% del año pasado, y en Suecia el aumento fue de 25%, respecto de 10%.

Entre quienes compraron autos durante la pandemia está Frank Schendel, un dentista de un pueblo pequeño en las afueras de la ciudad de Ausburg, en Bavaria. En mayo, Schendel compró un Hyundai Kona Elektro, un SUV compacto. Durante las vacaciones alquiló un Tesla un par de días.

“Mi hijo está sacando la licencia de conducción en estos momentos y un Tesla es demasiado caro y veloz, así que me alegró descubrir el Hyundai Kona”, dijo.

Desde entonces, Schendel no ha manejado el Mercedes E-Class que se compró hace 10 años. “Es divertido, veloz y silencioso, y tecnológicamente moderno”, dijo Schendel, de 52 años. “Nos llevamos el Kona a todas partes: 500 kilómetros para visitar a la abuela, para ir a comprar comida. Lo hacemos todo en con el Kona”.

La batería de 64 kilovatios-hora tiene un rango de hasta 484 kilómetros, suficiente para llegar a casa de la abuela con una sola escala para recargar.

Los compradores de vehículos eléctricos están atraídos por los incentivos gubernamentales. Bajo el nuevo paquete de estímulos en Alemania, por ejemplo, un vehículo eléctrico con un precio de menos de 40.000 euros es elegible para un incentivo de 9.000 euros, 3.000 de los cuales son pagados por el fabricante.

Los consumidores tienen ahora 70 modelos eléctricos e híbridos entre los que elegir, con precios a partir de 20.000 euros incluyendo los subsidios locales en el caso del Seat Mii, el Renault Twingo ZE y el Skoda Citigo-e IV. Volkswagen dice que comenzará a entregar los ID.3 para el final del año, con un precio comenzando en 30.000 dólares.

“La demanda crece rápidamente, muy rápidamente”, dijo Juergen Sangl, un concesionario en la ciudad de Landsberg am Lech que le vendió a Schendel su Kona. Sangl decidió en el 2016 adelantarse a la tendencia y concentrarse en los coches eléctricos, que representan ahora 90% de sus negocios. “Ha ido como sospechaba, primero un chorrito, ahora una inundación”, dijo. Aparte de los incentivos, los usuarios consideran los coches eléctricos más atractivos una vez el rango supera 300 kilómetros (186 millas) con una carga.