Autor: Emol

Cuando miras por primera vez el nuevo Chevrolet Corvette 2020, una versión moderna del clásico deportivo estadounidense, no es lo primero que se te viene a la cabeza. En su lugar, piensas en Lamborghini, Lotus o McLaren.

La octava generación del Corvette, apodada C8, es radicalmente diferente de sus predecesoras, que durante 66 años tuvieron el motor en la parte delantera.

Esta vez, los ingenieros movieron el V8 de 6.2 litros de bloque pequeño, marca registrada de General Motors, detrás del compartimiento de pasajeros. Está tan cerca del conductor que el cinturón de la bomba de agua y otros accesorios están a solo un pie de distancia.

También se han ido los escapes centrales tradicionales y los guardabarros delanteros grandes y amplios reemplazados por unos más pequeños. El frontal es claramente reconocible, con afilados grupos ópticos y anchas tomas de aire. No obstante, el capó es un poco más bajo ya que ahora no tiene que alojar ningún motor.

"Estábamos llegando a las limitaciones de rendimiento de un automóvil con motor delantero", manifestó Tadge Juechter, ingeniero jefe de Corvette, al ser consultado sobre el radical cambio. Añadió que aunque es un auto de alto rendimiento, este también puede ir de sus ocho cilindros a cuatro para ahorrar combustible.

Además, el nuevo Corvette viene con una transmisión automática de ocho velocidades de cambio rápido de diseño personalizado con dos velocidades altas, muy altas.

Desde los costados llama poderosamente la atención las enormes entradas de aire que dan lugar a gruesos pasos de rueda traseros para alcanzar llantas de 20 pulgadas, mientras que las delanteras alcanzan las 19 pulgadas.

Con techo tipo targa, el nuevo Corvette ofrece además una interesante retaguardia. No solo por dejar a la vista su poderoso V8 gracias el vidrio trasero, sino además ofrece líneas angulosas que alcanzan anchos focos que su ubican por sobre las dos salidas de escape a cada costado, rompiendo así la tradición de los escapes centrales que viene desde la generación C5.

De 0 a 100 en menos de tres segundos

Con un motor central, el buque insignia de la marca Chevrolet de General Motors tendrá el equilibrio de peso y el centro de gravedad de un auto de carrera, rivalizando con los competidores europeos y dejando atrás los sedanes deportivos y los “musculosos” más potentes que se aproximaban a los actuales Corvette.

"Le estamos pidiendo a la gente que gaste mucho dinero en este auto, y la gente quiere que tenga el mejor desempeño", explicó el ingeniero jefe del proyecto automovilístico.

GM dice que la nueva versión, con un paquete de rendimiento ZR1 opcional, irá de cero a 100 km/h en menos de tres segundos, convirtiéndose así en el Corvette más rápido de la historia.

Un cambio necesario

Harlan Charles, gerente de mercadotecnia del automóvil, dijo que la nueva ubicación del propulsor V8 no fue inesperada y recordó que desde hacía varios meses se venía conversando sobre esta posibilidad.

GM también espera que el cambio ayude a atraer a compradores más jóvenes que no hayan considerado un Corvette en el pasado.

George Borke, miembro del Club Village Vettes Corvette en The Villages, Florida, una gran comunidad de jubilados, dijo que no ha escuchado a nadie en el club de 425 miembros quejarse sobre el nuevo diseño.

"Creo que después de 60 años es el momento de un cambio", manifestó Borke, quien posee una generación actual "C7", que compró cuando el automóvil fue rediseñado por última vez en el año modelo 2014.

Aún cuando la automotriz estadounidense no reveló el precio del nuevo deportivo, Juechter aseguró que este no debería ser mucho mayor a los modelos más actualizados que se venden en Estados Unidos y su valor podría partir en menos de 60 mil dólares (poco más de 41 millones de pesos).
Ver en EL MERCURIO
CLASIFICADOS AUTOMÓVILES