Autor: Emol

Durante un largo tiempo el mundo motor venía especulando sobre la posibilidad que BMW se embarcara en un proyecto para devolver a la vida al pequeño y muy recordado Isetta, tal como ocurrió con el MINI, el Fiat 500 o el Mustang. No obstante, la marca alemana de alta gama resolvió desechar esta propuesta para enfocarse en otros segmentos y dejó en manos de otras empresas la posibilidad de desarrollar este modelo.

Fue así como la empresa suiza Micro Mobility Systems, propiedad de la familia Ouboter, asumió hace unos años el desarrollo y la presentación del modelo conceptual del Microlino, un microauto eléctrico muy similar al “huevito”, nombre con el cual se conoció el Isetta en Chile, y que fue estrenado en público en el Salón de Ginebra de 2016.

Fue tan exitosa su presentación en el evento motor europeo que la firma suiza resolvió asociarse con la empresa italiana Tazzari para iniciar la producción de este modelo. La firma italiana se especializa desde 2010 en la producción de vehículos eléctricos y a la fecha cuenta con un amplio portafolio de modelos en este formato, tanto de dos como cuatro ruedas.

Fue así como se desarrolló y presentó el modelo que finalmente entró a la línea de producción, que según programa debería liberar 100 unidades antes que termine 2018. Ya el próximo año se espera que esa cifra aumente hasta los 2 mil vehículos y 5 mil en 2020.

Estas cifras ya aparecen como reducidas, si se considera que para la primera partida ya hay más de 10 mil inscritos que quieren tener el nuevo “huevito” que, según informó el sitio autocosmos.com, tendría un valor de 12 mil euros en Europa, poco más de 9 millones de pesos chilenos.

Obviamente que el diseño del icónico Isetta de las décadas del 50 y 60 ha generado mucha expectativa y empujó la demanda por el nuevo modelo, pero a eso también se suma que el auto es ahora construido por una firma que es reconocida por su experiencia con autos eléctricos.

El diseño tipo huevo o burbuja, su pintura bicolor y la puerta de apertura frontal son claros detalles que revelan el ADN del Isseta en esta nueva versión.

No obstante, también presenta algunas modificaciones, ya que la nueva generación de este pequeño auto viene con cuatro ruedas y no tres como ocurría con los originales.

Además, en lugar del motor monocilíndrico de combustión interna del primer modelo, el nuevo “huevito” utilizará un motor eléctrico de 19 Hp y 110 Nm de torque, alimentado por una batería de 8 o 14,4 kWh.

Según informó la propia marca, este auto tiene una autonomía que va entre los 120 a lo 200 kilómetros con una sola carga, pudiendo alcanzar una velocidad máxima de 90 km/h y un tiempo de recarga de apenas cuatro horas en un enchufe de pared.

El Microlino mide 2,4 metros de largo y pesa 425 kilogramos. En su habitáculo hay espacio suficiente para entregar comodidad a dos personas, incluso llevando un equipaje reducido.
Ver en EL MERCURIO
CLASIFICADOS AUTOMÓVILES