Autor: LEO MELLADO

Por su importancia y magnitud, esta industria servirá de locomotora a otros sectores.
Sin duda, hoy en día se ha iniciado una nueva revolución industrial y el sector automovilístico está sirviendo de locomotora, tirando a otras industrias para desarrollar vehículos más eficientes y amigables con el medio ambiente.
Varias marcas ya han manifestado sus planes de ofrecer una gama mayor de vehículos eléctricos, híbridos y autónomos para el año 2020, y algunas de ellas se adelantarán para el próximo año 2018.
Por si no fuera suficiente, algunas ciudades, como Londres, informaron que para 2040 todos los autos que se vendan en esa magalópolis deberán ser eléctricos. Y de manera particular, Volvo dejará a un lado todos sus desarrollos de motores a gasolina, para convertirse en una firma totalmente eléctrica.
Así es que estamos por ver una serie de cambios radicales a nivel mundial en cuanto a cómo se producirán los autos, industria que ha sido parte de los grandes desarrollos tecnológicos a lo largo de la historia reciente, al pasar en un principio de autos impulsados por gasolina y eléctricos a diésel eventualmente, y así hasta llegar a los híbridos y eléctricos. 
Simultáneamente, la industria del automóvil ha pasado de estar concentrada en la mecánica a estarlo en la electrónica, gracias a la incorporación de computadoras, sistemas de conectividad y, ya en experimentación, a los autos autónomos.
Por ello, la industria se encuentra en una carrera en la que participan no solo los tradicionales fabricantes de vehículos, sino también las empresas de tecnologías de información, las desarrolladoras de baterías y de otros giros.
Ford, por ejemplo, busca aprovechar la base de clientes de su nuevo socio Lyft, con los datos sobre flujo de tráfico generados en un millón de viajes diarios, dada la magnitud de la producción de la marca del óvalo y de su investigación.
De tal forma que estas dos empresas han acordado asociarse para el desarrollo y lanzamiento de vehículos autónomos.

AUTOMÓVILES AUTÓNOMOS
Así, el fabricante estadounidense de autos y este servicio de viajes privados compartirán información para el desarrollo de los sistemas y la tecnología necesarios para el diseño de automóviles autónomos accesibles y su posterior incorporación a la red de Lyft.
Por otra parte, fabricantes de autos y gigantes tecnológicas como Waymo, Alphabet y Apple, destinan miles de millones al desarrollo de vehículos autónomos, buscando una solución a la creciente congestión del tráfico urbano y a la muerte de vehículos.
Además, Lyft abrirá un centro de desarrollo de vehículos autónomos en Palo Alto, California, llamado Level 5, para dedicarse por completo al desarrollo de autónomos. Alrededor del 10% de sus ingenieros de software trabaja en esta tecnología. Para ello ha contratado a Luc Vincent, ex director de Ingeniería de Google, de Alphabet, que contribuyó al desarrollo de Google Street View.
Las dos compañías compiten en una carrera en la cual prácticamente todas las grandes automotrices (Tesla Motors, Nissan, BMW, Ford Motor, Volvo Cars y la china Baidu) han prometido que tendrán vehículos por completo autónomos en la calle dentro de unos años.
Volvo, por ejemplo, señaló que como parte de una estrategia que pretende transformar la compañía por completo, la próxima generación de su XC90 estará compuesta enteramente por híbridos enchufables y versiones totalmente eléctricas.
Otra compañía que se manifestó al respecto fue Faraday, durante el Consumer Electronic Show (CES) de Las Vegas, Nevada, con la presentación de un vehículo totalmente eléctrico y autónomo.
Sin embargo, fue Daimler la primera compañía del sector en Europa en anunciar planes para fabricar un vehículo eléctrico en Estados Unidos, aunque no está claro cuándo comenzará la producción.
Mientras tanto, el gigante estadounidense de microprocesadores Intel comunicó su intención de probar una flota de un centenar de vehículos autónomos, tras la adquisición de la sociedad israelí Mobileye, especializada en sistemas anticolisión.
Para ejecutar este proyecto destinó un monto de US$15.000 millones, y adelantó que iba a probar dicha flota en Europa, Israel y Estados Unidos.
Kreisel Electric, una startup austriaca, tiene la meta de ofrecer baterías con 65% de mayor alcance que las baterías estándar. Esta firma ya causó cierto revuelo al presentar un Porsche Panamera convertido en competencia con el Model S, de Tesla.
La startup ha firmado acuerdos de licencia, mediante los cuales su tecnología de baterías entrará en las líneas de producción de varias automotrices a partir de 2020.
La planta tendrá capacidad anual para producir 8.000 paquetes de baterías para automóviles, almacenamiento doméstico y aviación. La instalación también tiene como objetivo desarrollar y construir de manera ágil prototipos para fabricantes de automóviles y otras industrias.









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