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En 1997 salió al mercado este modelo, el primer híbrido de la historia en fabricarse en masa.
En 2017 se cumplen 20 años desde que 1997 se lanzara al mercado el primer auto híbrido producido en gran serie.
Por entonces parecía una cosa de ciencia ficción, pero sin darnos cuenta los Prius y los demás híbridos que le siguieron se fueron haciendo tan comunes, que ya forman parte del paisaje.
Hay que aclarar que el Prius no fue el primer híbrido en ser desarrollado, ya que esa marca corresponde al Lohner-Porsche Semper Vivus de 1900. En cambio, para recordar el desarrollo del modelo de Toyota habría que remontarse hasta 1974.
Ese año TRW desarrolló un sistema de propulsión de este tipo, el que sería la base para el que emplearía el Prius. Este fue el resultado de un proyecto desarrollado a partir de 1993, llamado G21 Project, que tenía como objetivo investigar cómo sería el auto del siglo XXI.

Un prototipo se presentó en el Salón de Tokio de 1995, donde no destacó precisamente por la audacia de su diseño. Esto, al parecer, porque la fecha límite impuesta por el vicepresidente ejecutivo de Toyota, Akihiro Wada, hizo que todo el esfuerzo se centrara en el aspecto puramente tecnológico.
Al principio, a partir de 1996, se hicieron intensas pruebas para evolucionar la tecnología para superar así las dificultades más importantes, como la sospecha de que el motor híbrido tenía menor capacidad en climas cálidos o en altitudes importantes.
Así, dos años después, en 1997, el primer Toyota Prius salía al mercado japonés (con la codificación interna NHW10).
En 2003, el rediseño del Toyota Prius se hizo realidad. Con 150 mm más largo, mejor aerodinámica (Cx 0,26) y con una redistribución importante del espacio interior para conseguir más habitabilidad, así como espacio de carga.
Si se suma a lo anterior una mejora en las prestaciones y en la eficiencia, la segunda generación sirvió para consolidar el concepto y expandir sus mercados. Ya se incluía una garantía de 160.000 km u ocho años para el vehículo, incluido baterías.

Es en esta generación cuando surge la tan particular forma del Prius, que se llama trasera Kammback y se debe al ingeniero alemán Wunibald Kamm, especialista en aerodinámica, que descubrió que una ligera caída de la línea del techo, seguida de una trasera truncada bruscamente, mejoraba el rendimiento aerodinámico.
La tercera generación del Toyota Prius trajo otro rediseño a nivel exterior e interior. El coeficiente aerodinámico quedó en 0,25 y se equipó al vehículo con un motor de gasolina de 1,8 litros y 98 caballos de potencia, que combinados con el motor eléctrico dan un total de 134 cv, frente a los 110 cv de la generación anterior. Con más par motor se reduce el régimen de giro del motor y se mejora la ecoeficiencia en el consumo de combustible en recorridos interurbanos.
Al Prius original se le añadieron variantes como el Toyota Prius Plug In (híbrido enchufable), que aporta mayor capacidad y autonomía del motor eléctrico. También existen el Toyota Prius V y el Toyota Prius C, los 2 derivados de la tercera generación, pero uno más largo y con mayor capacidad de carga (hasta 50% más), y el otro más compacto y más liviano, así como más barato.
La cuarta generación de Prius apareció como año modelo 2016 luego de que se vendieran 3,5 millones de autos con este nombre.
El modelo emplea la nueva Arquitectura Global de Toyota (Toyota New Global Architecture, TNGA) y se le aplicaron nuevas mejoras, entre ellas una superior aerodinámica, un rendimiento optimizado a 30 km/l y una aceleración que llega a los 10,6 segundos de 0-100 km/h. De acuerdo a Toyota, las emisiones bajan a 76 g de CO2 cada 100 km y su motor gana 40% en eficiencia, convirtiéndose en el motor a gasolina más eficiente del mundo 











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